Este fin de semana debería comenzar la operación especial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para detener a al menos 2.000 indocumentados en todo el país. Esta redada fue anunciada por el presidente, Donald Trump, luego cancelada, y ahora volverá a llevarse a cabo tras ser adelantada en detalle por las autoridades migratorias.

El propio Trump ha indicado este viernes que la operación “comienza el domingo”. “Va a sacar a gente y devolverla a sus países”, ha dicho el presidente en la Casa Blanca, “nos hemos centrado todo lo posible en criminales, antes de hacer nada más”.

Trump aseguró el 17 de junio que “millones” de migrantes indocumentados serían deportados en cuestión de días. Esta operación se retrasó, pero el director del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS, en inglés), Ken Cuccinelli, reiteró el pasado domingo que ICE estaba “lista” para “arrestar y deportar a aproximadamente un millón de personas con órdenes finales de expulsión”.

ICE no está preparado para una operación de ese calibre, pero sí ultima a partir de este domingo una redada con el objeto de detener a 2.000 indocumentados con orden fina de expulsión en 10 ciudades (entre ellas, Los Ángeles, Houston, Chicago o Miami). A esos 2.000 objetivos primarios se sumarían un número indeterminado de secundarios (personas que caen en sus redes por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado).