El presidente Donald Trump condenó este lunes el supremacismo blanco desde la Casa Blanca pero dejó fuera de su discurso a los hispanos y latinos cuando se pronunció sobre los dos tiroteos masivos que han acabado con la vida de al menos 31 personas este fin de semana en El Paso Texas y Dayton, Ohio.

Y se trata de una omisión significativa ya que el FBI investiga la masacre ocurrida en El Paso  como un posible crimen racista tras descubrir que el agresor, Patrick Wood Crusius, de 21 años, supuestamente publicó un texto contra inmigrantes en Internet poco antes del ataque.

El documento supuestamente publicado por el tirador habla sobre una invasión hispana y de la decisión del autor del texto de atacar a los hispanos después de leer una teoría de la conspiración de derechas que afirma que la población blanca de Europa está siendo reemplazada por no europeos.

El número de muertos en el ataque de El Paso, que se está investigando como un caso de terrorismo interno, aumentó este lunes a 22.