Una catastrófica falla en el motor de un avión de la compañía Southwest Airlines en un vuelo de Nueva York a Dallas resultó en la muerte de una persona y obligó a realizar un aterrizaje de emergencia en Filadelfia el martes, en una experiencia terrorífica para los pasajeros.

El vuelo 1380 de Southwest Airlines, un Boeing 737 que viajaba con 144 pasajeros y cinco tripulantes, tuvo una falla en el motor izquierdo poco después de despegar del aeropuerto La Guardia, en Nueva York.

Los pasajeros escucharon una explosión, una ventana estalló y esquirlas de metal volaron por los aires. Las máscaras de oxígeno cayeron. “Hubo un muerto”, dijo en rueda de prensa Robert Sumwalt, director de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte, sin revelar su identidad.

Después de romperse el motor, una de las piezas reventó una ventanilla y, por esa abertura, resultó succionada hacia afuera del aparato la mujer fallecida, una ejecutiva de banca de 43 años. Otro pasajero estuvo a punto de correr la misma suerte, según han explicado varios testigos y han confirmado las autoridades estadounidenses.

Varios pasajeros pudieron agarrar a la mujer para evitar su caída, pero las heridas que sufrió en el impacto provocaron su posterior muerte en el hospital.

La prensa estadounidense da cuenta de siete heridos leves. El vuelo 1380 aterrizó en el aeropuerto internacional de Filadelfia a las 11h20 local (15h20 GMT) luego de que la tripulación informara de la falla en el motor, el fuselaje y al menos una ventana, indicó la Administración Federal de Aviación.

Según ha señalado el presidente del Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés), Robert Sumwalt, los primeros datos de la investigación apuntan a que se rompió un aspa del ventilador del motor -una pieza que ha desaparecido- y que en el punto donde estaba sujeta se ha detectado fatiga de los materiales.

Además, Sumwalt ha indicado que parte de la cubierta del ventilador dañado se ha encontrado en la localidad de Bernville, en el estado de Pennsylvania, a más de 110 kilómetros del aeropuerto de Filadelfia donde se produjo el aterrizaje.

Por su parte, el presidente ejecutivo de la aerolínea, Gary Kelly, ha explicado que la última inspección de la aeronave afectada se realizó dos días antes del accidente, el domingo 15 de abril.

También ha confirmado que se trata del primer incidente mortal en la historia de la aerolínea, que cuenta ya con 51 años de experiencia.