Tras los tiroteos masivos de Gilroy, California, El Paso,Texas, y Dayton, Ohio, que conmocionaron a EEUU en las últimas semanas y provocaron 34 víctimas mortales, entre ellas varias de origen hispano.

La posibilidad de que la comunidad latina pueda ser objetivo de crímenes de odio hace que algunos de sus integrantes tengan una angustia tan fuerte que hasta prefieren no hablar en español. El temor a nuevos actos violentos está presente en varias zonas de EEUU.

El tiroteo de El Paso, Texas, localidad fronteriza con México donde más de un 80% de los habitantes son latinos, no dejó secuelas solo en la ciudad. También al otro lado de la frontera, los 1,3 millones de habitantes de Ciudad Juárez y de otras localidades de esa área han reaccionado con temor ante el clima de rechazo y odio hacia los mexicanos, según la agencia de noticias EFE.

Durante el fin de semana, a pesar de que fuera libre de impuestos en la compra de útiles escolares, los puentes internacionales a El Paso estaban casi vacíos. El paisaje difería al de las habituales largas filas de vehículos a uno y otro lado de la frontera.

El Fideicomiso de Puentes Fronterizos de Chihuahua, que regula los pasos del lado mexicano, aún no tenía este domingo datos estadísticos del número de cruces del último fin de semana. Pero la caída en el tránsito de vehículos o de personas que lo hacen a pie era palpable, reporta la agencia.