El director en funciones del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS, en inglés), Ken Cuccinelli, ha asegurado este domingo que las autoridades migratorias están “listas para ejecutar su misión, que consiste en localizar, arrestar y después deportar a aproximadamente un millón de personas con órdenes finales de expulsión”.

Cuccinelli ha repetido así la promesa del presidente, Donald Trump, que el 17 de junio aseguró que “millones” de inmigrantes indocumentados serían deportados en cuestión de días.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) no está preparado para una operación de ese calibre, pero sí preparaba una macro-redada que finalmente se pospuso por filtraciones a la prensa, entre ellas las del propio presidente anunciando la operación en la red social Twitter.

En Estados Unidos hay 10,5 millones de indocumentados, según las últimas estimaciones. Sin embargo, ICE cifra en 565.892 los fugitivos (migrantes que han desobedecido una orden final de expulsión), según su último informe anual.

La mayor redada planeada recientemente buscaba arrestar a hasta 10.000 personas en una semana, por lo que parece complicado que se ejecute una operación del calibre de la anunciada por Trump.