La FIFA acaba de imponer un nuevo estatuto sobre el famoso grito de la afición mexicana. Tras varias multas para la federación mexicana de futbol, el grito sigue haciendo de las suyas en todos los partidos de la selección. La FIFA decretó que el árbitro del juego podrá detener o hasta suspender el partido si escucha el famoso y presunto “acto homofóbico” con la intención de que no se escuche en el torneo.

El partido entre México y Portugal sería el primer juego a prueba en el cual se implementaría dicha regla. Conociendo a nuestra afición y viendo partidos anteriores lo más probable es que el grito se dé y hasta con más fuerza, sin embargo no nos queda más que esperar al domingo y ver si los árbitros realmente tienen los pantalones de suspender el partido o que la afición mexicana saque su capacidad creativa que tanto la caracteriza y grite: “eeeeh Putin”.