Los investigadores encontraron indicios de que el presunto atacante de Gilroy,  Santino William Legan, estuvo explorando “ideologías violentas”, según afirmó John F. Bennet, agente especial del FBI de San Francisco a cargo. Legan, de 19 años, incluso había desarrollado un listado de objetivos sensibles de un posible ataque, entre ellos grupos religiosos, ambos partidos políticos y juzgados (aunque sin nombres de personas), reveló el agente.

El joven sospechoso del tiroteo actuó durante un popular festival en la localidad de Girloy, donde se crió. Allí abrió fuego contra la multitud y provocó la muerte de Stephen Romero, de seis años, Trevor Irby, de 25, y Keyla Salar, de 13. En el ataque, también resultaron heridas al menos otras 12 personas.

Legan también falleció ese día. En un principio, la policía afirmó que lo abatieron unos agentes que se encontraban en el lugar de patrulla durante el evento. Pero los forenses aseguraron posteriormente que el hombre se suicidó al dispararse.