Estados Unidos devolvió en torno a 800 migrantes a México por Matamoros en las últimas dos semanas, cuando el controvertido programa del presidente Trump “Permanecer en México” se extendió a esta ciudad al noreste de Tamaulipas, un estado con una fuerte presencia del crimen organizado al que Washington ya envió a casi 3.000 personas, según datos de autoridades mexicanas locales y estatales.

Bajo este programa, los migrantes que se entregan a las autoridades de EE. UU., que en la mayoría de los casos solicitan asilo, son devueltos a México con una cita en una corte de inmigración. Para perseguir sus casos de asilo, tienen que esperar en México y cruza a EEUU solo para asistir a sus audiencias, una cita a la que muchos no saben si podrán o no acudir.

Comenzó en enero en Tijuana, frente a San Diego, y el gobierno de EE. UU. lo ha extendido hacia el este, a lo largo de la frontera, considerándolo un elemento disuasivo. A principios de julio, las autoridades estadounidenses comenzaron a devolver migrantes en la ciudad de Nuevo Laredo, en Tamaulipas, en la frontera con Laredo, Texas, y unos días después agregaron Matamoros, frente a Brownsville.