El gobierno de Donald Trump sigue denunciando el uso de artimañas por parte de inmigrantes para conseguir el asilo o un trato más leve de parte de las autoridades migratorias en EEUU.

Según el propio director interino de DHS inmigrantes  alquilan, compran y hasta secuestran niños para que los inmigrantes solteros, en su mayoría hombres de Centroamérica, puedan salir rápidamente a los Estados Unidos después de cruzar la frontera ilegalmente.

El caso de un inmigrante de 51 años que había comprado un bebé de 6 meses por $80 dólares en Guatemala para poder ingresar fácilmente a los Estados Unidos. El hombre, ciudadano hondureño, confesó a los agentes fronterizos cuando se enfrentó a una prueba de ADN.